Pic: Prague, Czech Republic, 2010
En un intento de robo a mano armada, el ladrón pasó de 'si la saco (el arma), te mato' a 'no, dame tres, no las voy a dejar sin puchos' Pasando por una larga charla, que incluyo a su madre. Sin robar nada finalmente, Santamarina le dio 'una ayuda' de 20 pesos y 3 cigarrillos. Y nos dimos la mano, llenos de buenos deseos el uno para el otro.
En un departamento vacío y cuasi destrozado, me quedé encerrada en una habitación, estando mi teléfono móvil, las llaves, la pincita de depilar (mi herramienta maestra) el agua y demás, todo, en la sala comedor. La puerta sólo tenía picaporte por fuera, y con lo poco que tenía, el ser Mc Gyver no estaba saliendo bien. Por suerte, conseguí quien me tirara un cable, literalmente, en un edificio casi vacío de enero porteño agobiante.
Y ésto sólo en los últimos 10 días. Mi ángel de la guarda no descansa.
De todos los vicios, el de no querer aburrirse, es el peor.
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